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miércoles, 20 de julio de 2011

De Camp David a la Intifida de El-Aksa

En julio del 2000 Ehud Barak volvió a partir hacia Estados Unidos para otra sesión de negociaciones maratónicas. Esta vez el socio era Yasser Arafat y la OLP. Al partir hacia Camp David, Ehud Barak sentenció mortalmente su coalición de gobierno ya que los partidos Mafdal, Shas e Israel Ve-Aliá decidieron retirarse del gobierno. En la casa de descanso presidencial de Camp David, Ehud Barak aceptó la creación de un estado Palestino en más del 90% del territorio de Judea, Samaria y Gaza (informes hablan de un 98%). Además, Barak aceptó renunciar a los barrios orientales de Jerusalén, dividiendo la ciudad.

El primer ministro israelí tenía una estrategia muy clara: exponer la cruel realidad de la postura de Yasser Arafat. Mientras que Israel ofrecía concesiones, Arafat las rechazaba sin ofrecer alternativas.
Ehud Barak deseaba una declaración formal; por parte de Arafat; en donde los palestinos se comprometiesen a dar por finalizado el conflicto y renunciar a futuras exigencias.

Yasser Arafat debía decidir entre dos opciones: ser el presidente de un estado pobre, incapaz de poder seguir culpando de todos sus males al estado hebreo (renunciando a lo que consideraba la Palestina histórica, es decir, Israel) o; como segunda opción; seguir siendo el Che Guevara árabe o el Sulimán palestino. El Presidente Bill Clinton y el príncipe Saudita no dudaron en culpar a Arafat del fracaso de las negociaciones de Camp David.

La segunda Intifada o Intifada de El-Aksa comenzó oficialmente a finales de setiembre del 2000, durante los últimos meses del gobierno de Ehud Barak en Israel. A lo largo de cuatro años y medio (hasta febrero 2005), murieron 4.944 palestinos (sin contar los 600 que fueron asesinados en las luchas internas entre la OLP y los fundamentalistas) y 1.011 israelíes.

Durante no poco tiempo, la causa citada por los medios de comunicación, la razón que "explicaba" y "justificaba" el comienzo de la Intifada era la visita de Ariel Sharón, entonces líder del principal partido de la oposición Likud (28 de setiembre del 2000), a las mezquitas musulmanas en el Monte del Templo. A pesar de que los propios palestinos admitieron que se trato de un enfrentamiento planificado, ciertos analistas siguen citando la visita de Sharón como la causa de la explosión de violencia.

La segunda Intifada puede explicarse por dos razones fundamentales: 1- La decisión de Yasser Arafat de no aceptar las propuestas de Clinton y Barak para fundar un estado palestino independiente que ponga fin "totalmente" a los reclamos palestinos. 2- La sensación, entre los palestinos, que el Hezbollah había derrotado al Tzahal en el sur del Líbano y por lo tanto, "era posible" vencer al ejército hebreo.

Muchas fuentes palestinas confirman que la violencia fue planificada por Arafat aunque no está del todo claro si también fue planificada la magnitud de la misma. Imad Faluji, Ministro de Comunicación de la Autoridad Palestina declaró: "Muchos creen que la causa de la Intifada fue la visita de Ariel Sharón a la mezquita de El-Aksa pero es un error, aunque la visita fue la gota que colmó el vaso del pueblo palestino. Esta Intifada fue planeada de antemano, desde el regreso del Presidente Arafat de las negociaciones de Camp David, donde dio vuelta la mesa ante el Presidente Clinton. [Arafat] se mantuvo firme y lo desafió [a Clinton]. Se rechazaron los términos de América y lo hizo en el corazón de los EE.UU."11. Mamduh Nofal, una autoridad de las fuerzas de seguridad del Fatah, comenzó con los preparativos para comenzar la violencia tras el fracaso de Camp David. "Él (Arafat) nos dijo ¡vamos hacia el combate!, tenemos que estar preparados". Cuando Sharón visitó las mezquitas, "Arafat nos dijo, OK, es el momento de actuar".

Al comienzo de la Intifada de El-Aksa, los líderes del Hamás se regodeaban repitiendo frases como "sabíamos que Oslo iba a fracasar", "la OLP decidió, por fin, regresar a la lucha armada". La calle palestina apoyaba las posiciones extremistas. Dentro de la OLP, se conformó el brazo armado terrorista conocido como "Tanzim", liderado por Marwan Bargutti. La vieja guardia de la OLP iba perdiendo fuerza frente a los jóvenes que habían comenzado la primer Intifada, entre ellos el propio Bargutti.

La segunda Intifada acercó al Hamás y a la OLP. En una entrevista para el diario Al Hayat, el Jefe de Seguridad Preventiva de Gaza, Mohamed Dahlan (del Fatah) declaró que: "Fatah es una organización liberal y no una extremista religiosa, pero durante la Intifada también llevó a cabo operaciones de martirio. Haciendo una evaluación en daños y beneficios, los daños superan los beneficios, y la prueba de ello es nuestra situación actual. Yo juzgo las cosas por su resultado"

Paz en el Norte

En el frente sirio y bajo mediación del Presidente de EE.UU. Bill Clinton, israelíes y sirios se reunieron en Sheperstown (enero 2000) para una conferencia maratónica destinada a solucionar el conflicto en el frente norte. Las negociaciones se estancaron el 11 de enero y las partes quedaron en volver a reunirse en breve más no lo volvieron a hacer. Las autoridades sirias e israelíes no explicaron el fracaso de las negociaciones.

Por lo visto, Ehud Barak se había comprometido a retirar los civiles y al ejército israelí hasta el límite fijado por el Mandato Británico sobre Palestina, situación que mantenía el dominio israelí sobre todo el lago Kineret (Tiberiades o Mar de la Galilea) y las aguas del Jordán, incluyendo unos 10 metros al este del lago. Siria exigía la retirada israelí hasta la línea del 4 de junio de 1967 (Guerra de los Seis Días), lo que incluía una serie de territorios conquistados por Siria a principios de la década del 50'. El Presidente sirio Jafez El-Assad exigía, además, el acceso al lago Kineret y al río Jordán. Jafez El-Assad falleció el 10 de junio del 2000 siendo reemplazado por su hijo Bashar. Las autoridades israelíes consideraban; con razón; que las posibilidades de alcanzar un acuerdo con Bashar El-Assad eran poco probables a mediano plazo ya que el joven sucesor debía asentarse en el poder por lo que sería incapaz de realizar concesiones en el frente israelí.

Ehud Barak había prometido durante su campaña electoral que al finalizar su primer año en el poder retiraría a los soldados israelíes de la Franja de Seguridad del sur del Líbano. Barak consideraba que, de llegarse a un acuerdo con Siria, también se solucionaría el problema con el Líbano ya que la influencia de Damasco en Beirut era determinante. Las negociaciones con Siria fracasaron. Sin embargo, Barak decidió apostar por una retirada unilateral del sur del Líbano suponiendo que si Hezbollah atacaba a Israel, el atacado tendría legitimidad internacional para defenderse.
Retirada Israelí del sur del Líbano
Israel declaró que la retirada se realizaría el 6 de julio del 2000. El gobierno de Israel pasaba a desentenderse de los soldados del Ejército del sur del Líbano (Tzadal), los aliados cristianos maronitas que habían combatido junto a Israel. La retirada se realizó de forma torpe y atolondrada el 24 de mayo, debido al desmantelamiento descontrolado del Tzadal, fuerza que sentía que se la abandonaba en medio de los enemigos musulmanes chiitas del Hezbollah. En el marco de las negociaciones con Siria, Ehud Barak había exigido que los soldados del Tzadal fuesen incorporados al ejército del Líbano. Al desarmarse el Tzadal, muchos soldados maronitas y sus familias optaron por buscar refugio y exiliarse dentro de Israel. Otros, optaron por quedarse para enfrentar a la dudosa justicia libanesa.

El Hezbollah y el mundo árabe interpretó la retirada israelí del sur del Líbano como una derrota del ejército hebreo y una humillación. El líder del Hezbollah Hassan Nasrallah pasó a ser considerada como una de las figuras más populares en el mundo islámico y árabe. Si Hezbollah logró expulsar a Israel por la fuerza; pensaban los palestinos; también "nosotros" podríamos lograrlo. Las imágenes de los soldados israelíes huyendo del sur del Líbano, abandonando uniformes y equipos, circuló por los medios de comunicación del mundo, no favoreciendo el poder de disuasión del ejército israelí. El efecto psicológico de la torpe retirada israelí del sur del Líbano explica, en parte, el comienzo de la Intifada de El-Aksa a los pocos meses.