martes, 12 de julio de 2011

Programa de 10 puntos de la OLP

En junio de 1974, en la 12º Asamblea Nacional, la OLP adopta su "Programa de 10 puntos" en el cual se reconoce la posibilidad de establecer un estado palestino momentáneo como base para emprender una lucha armada contra Israel. El objetivo se mantenía, liberar toda "Palestina" por la fuerza (artículo 2). Este programa se conoce también como Plan de Pasos. El plan de pasos no pretendía abandonar la lucha armada. 

21 niños fueron asesinados y 68 fueron heridos.
Las acciones terroristas continuaban junto a este intento de abrir una puerta a la acción política o diplomática. El 11 de abril de 1974, un grupo de terroristas tomó prisioneros israelíes en el poblado norteño de Kiriat-Shmona. Tres terroristas fueron abatidos por Tzahal. Sin embargo, lograron asesinar a 18 personas, entre ellas 8 niños. El 15 de mayo de ese año, un grupo de terroristas del grupo "Hawatme" (que era parte de la OLP) tomó a 100 niños y a cuatro de sus maestros como rehenes en un colegio de Maalot. Al fracasar las negociaciones entre terroristas y Tzahal, se decidió liberar a los rehenes por la fuerza. Los terroristas fueron vencidos, pero un total de 21 niños fueron asesinados y otros 68 fueron heridos.

El artículo 3 del Plan de Pasos de la OLP (1974) rechazaba toda iniciativa que incluyese el reconocimiento de Israel o la aceptación de su existencia en fronteras seguras. El gobierno de Israel consideró que la OLP no se había moderado, sino que se trataba de un evidente timo
destinado a engañar a los más incrédulos. Estados Unidos dijo entonces que la decisión adoptada por OLP no justificaba invitarla a participar en conversaciones de paz.

Mientras tanto, en Israel, los ministros Aharón Iariv y Victor Shem-Tov presentaron los llamados Principios Shem-Tov-Iariv por los cuales Israel se mostraba dispuesta a negociar con todo grupo palestino que reconociese a Israel y que abandonase la opción del uso de la fuerza. El gobierno de Israel no adoptó oficialmente estos principios a pesar de que las negociaciones futuras con los palestinos y con los Estados Unidos estarían basadas en estos principios. Tras la Guerra de Iom Kipur, Israel y Egipto-Siria acordaron separar las fuerzas e intercambiar prisioneros de guerra. Los norteamericanos creían que estos acuerdos servirían como base para un acuerdo futuro entre Israel y sus vecinos árabes bajos los auspicios de los principios 242 y 383 de la ONU.

Estados Unidos decidió mediar entre Damasco, Jerusalén y El Cairo. En dichos viajes, el Secretario de Estado Henry Kissinger intentaba acercar a las partes extendiendo promesas y amenazas. Los Estados Unidos y Henry Kissinger estaban interesados en aumentar la influencia norteamericana no sólo en Israel sino, por sobre todo, en los países árabes de la zona, neutralizando el patronazgo de la Unión Soviética. Egipto era el país más predispuesto a llegar a un acuerdo con Israel. Sadat decía que estaba preparado para llegar a un acuerdo general con Israel, siempre y cuando este país declarase que abandonaba los territorios conquistados en 1967 y se llegase a una solución para el problema de los refugiados palestinos.

Henry Kissinger logró convencer a las partes a firmar un acuerdo intermedio que iba a ser la base para un acuerdo de paz total entre Egipto e Israel. Según el Acuerdo intermedio, firmado en agosto de 1975, Israel retrocedería hasta la mitad del Sinaí, por la zona del Paso de Mitla. En esta zona se levantarían dos bases de información formalmente norteamericanas pero que; de hecho; serían una base de información israelí en la zona egipcia y una egipcia en la parte israelí del Sinaí. Los pozos petrolíferos en el Sinaí pasarían a manos egipcias bajo vigilancia de las fuerzas de la ONU. Egipto se comprometía a no utilizar la fuerza para solucionar el conflicto árabe-israelí a pesar de negarse a declarar un estado de no-beligerancia que la comprometería jurídicamente.

La Guerra de Iom Kipur 1973

En 1967, Egipto sufrió la peor derrota militar en su historia. Sin embargo, al finalizar la contienda, la Unión Soviética se comprometió a reponer y mejorar al malogrado ejército de Nasser. La URSS entregó a Egipto 120 aviones MIG 21 mientras que 200 pilotos y 15.000 soldados soviéticos accionaban parte del material bélico en suelo egipcio.

Nasser falleció de un ataque al corazón en 1970. Su sucesor como Presidente de Egipto, Anwar El-Sadat, era visto como un líder momentáneo ya que carecía del carisma y el apoyo que disfrutaba Nasser entre los mandos del ejército. Sin embargo, Sadat logró estabilizar su gobierno. Por un lado, eliminó a los extremistas de su gobierno para que no lo condujesen a acciones militares irresponsables contra Israel. Por otro, decidió salir a una nueva guerra contra Israel en el primer momento oportuno. Sadat veía como las negociaciones entre Egipto e Israel; según lo acordado en los principios del "Programa Rogers"; no daban los frutos esperados.

Las negociaciones estaban estancadas e Israel parecía asegurar el estatus quo para su propio beneficio. En el verano de 1971, Egipto firmó un acuerdo de "amistad militar" con la Unión Soviética. A la vez, anuló el cese de fuego con Israel a pesar de prometerle a los Estados Unidos que no reanudaría las acciones militares en la zona del Canal de Suez. En julio de 1972, Anwar El-Sadat anunció dramáticamente que los especialistas soviéticos abandonarían su país. Se trataba de una maniobra para convencer a los israelíes que Egipto no pretendía iniciar una nueva guerra. Israel reforzó aún más su concepción: Egipto no atacaría sin contar con una importante superioridad militar y menos con Sadat en el poder. En 1971 Sadat anunció que se vivirían “sucesos decisivos” y nada ocurrió. Durante 1972 se repitió el amague. En septiembre de 1973 hubo un combate aéreo entre Siria e Israel. En la batalla, 13 aviones sirios fueron destruidos y un avión israelí fue derribado. Todo confirmaba que la superioridad israelí era terminante. Tras este enfrentamiento se produjo un reagrupamiento de las fuerzas árabes en el norte y en el sur. Israel entendió estos movimientos militares como una consecuencia directa de la batalla en Siria. Durante estos días, Siria y Egipto acordaron secretamente que saldrían a una guerra conjunta para destruir a Israel.

El Día del Perdón judío de 1973 (Iom Kipur) el servicio de inteligencia israelí comenzó a recibir detalles sobre una serie de ejercicios militares poco comunes del lado egipcio y sirio. Desde una fuente secreta egipcia llegó una información que confirmaba que, en las altas esferas políticas de su país, se había decidido comenzar una guerra. Además, se informaba que los especialistas soviéticos y sus familias habían sido evacuados del país. El ataque sorpresa egipcio comenzó a las 14 horas. Unos 1.000 cañones egipcios iniciaron un bombardeo desde el oeste del Canal de Suez. En esos momentos, sólo 600 soldados israelíes protegían las bases ubicadas a lo largo del Canal, en la Línea Bar-Leb. El 13 de octubre, el Presidente Nixon decidió renovar el mermado stock militar israelí con un puente aéreo que contenía seis toneladas de material bélico. El ejército israelí reanudó su contraataque.

El 16 de octubre, la ciudad de Suez, al oeste del Canal, fue tomada por Tzahal. La carretera Suez-El Cairo fue cortada y el "tercer ejército egipcio" (20.000 hombres y 300 tanques) fueron sitiados por Israel en una magnifica maniobra militar. Las fuerzas de Tzahal se estacionaron a sólo 101 km de El Cairo. En el frente sirio, 700 tanques y tres divisiones sirias entraron a la meseta del Golán. La aviación israelí sufrió los embates de los misiles SAM-6 sirios. Sin embargo, los tanques hebreos soportaron el primer golpe sorpresa, y para el 8 de octubre Israel inició un feroz y exitoso contraataque. La fuerzas israelíes culminaron apostadas a sólo 40 km de distancia de la capital Siria, Damasco.
 
En la Guerra de Iom Kipur los israelíes sufrieron 2.522 muertos. Los sirios perdieron 3.500 soldados y los egipcios casi 15.000. Israel apresó 8.800 soldados, destruyendo 2.000 tanques y 450 aviones. Israel perdió 800 tanques y 15 aviones. Además, unos 400 soldados fueron apresados por los ejércitos enemigos.

Desde el punto de vista militar, Israel logró una clara victoria. Desde el punto de vista político el ataque sorpresa acusaba errores de "concepción militar" muy graves, reforzando la posición árabe a la hora de negociar. Ya no se trataba de los mismos egipcios que habían sido humillados en 1967, ahora se trataba de un ejército que había dañado militar y moralmente a Israel. 

Cuando las potencias entendieron que las capitales árabes peligraban, exigieron el cese total de las hostilidades entre las partes. El Consejo de Seguridad de la ONU emitió la Resolución 338 (del 22 de octubre de 1973) que fue aceptada sólo por Egipto. Israel pretendía aprovechar su recompuesta superioridad militar hasta el último momento. Pasados unos días, el Consejo de Seguridad adoptó la resolución 339 (24 de octubre) que exigía el regreso de las fuerzas a los lugares ocupados antes del inicio de los combates. Esta resolución fue implementada en enero de 1974. La resolución 338, al igual que la 242, pasaron a formar parte del léxico cotidiano de las negociaciones entre árabes e israelíes.

Programa Rogers

El 9 de diciembre de 1969, el Ministro de Relaciones Exteriores de los Estados Unidos, William Rogers presentó la primera de sus tres iniciativas de paz para el medio oriente. Esta propuesta contaba con el apoyo de la Unión Soviética, basándose en los principios establecidos en la declaración 242 de la ONU y tendientes a solucionar los constantes enfrentamientos bélicos entre israelíes y árabes durante la Guerra de Desgaste.

El Programa Rogers instaba a Israel a retornar a las fronteras internacionales, retirándose de la península del Sinaí y acordando un estatus final para la Franja de Gaza y la ciudad de Sharem Al-Sheik en el Sinaí. Se declararía un cese de fuego, asegurándose la libre navegación en el Canal de Suez para los barcos israelíes. Jerusalén sería administrada por las tres religiones.

Israel exigía que las potencias garantizasen la seguridad fronteriza y que Jerusalén quedase bajo su dominio. Egipto decía que el programa era demasiado pro-israelí. Ambos países descartaron la propuesta.

Una segunda iniciativa de William Rogers instaba a un inmediato cese de fuego. Sumado, Rogers proponía el establecimiento de negociaciones bilaterales entre Israel y los países árabes bajo el espíritu de la declaración 242. En un principio, Israel rechazó la propuesta al igual que Egipto (quien se arrepintió por temor a un nuevo enfrentamiento bélico). El 31 de julio de 1970 Israel aceptó el plan. El gobierno de Golda Meir recibió una promesa del Presidente de los Estados Unidos, Richard Nixon, por la cual Israel no retrocedería a las fronteras de 1967 sino a "fronteras seguras". Además, Israel no se retiraría de territorios sin antes firmar un acuerdo seguro siendo que el problema de los refugiados palestinos se solucionaría sin afectar a la mayoría judía en Israel. Estados Unidos sería el garante de la integridad y seguridad de Israel. Tras arduas discusiones dentro del gobierno israelí, se decidió aceptar la propuesta a pesar de la oposición del partido Gajal (hoy Likud), agrupación que formaba parte del gobierno de unidad nacional de entonces.

El 7 de agosto de 1970 se instauró un cese de fuego entre Egipto e Israel. Este se mantuvo durante poco tiempo ya que el ejército egipcio instaló nuevos misiles soviéticos tierra-aire (contra aviones) ubicados en el Canal de Suez, violando el estatus quo militar. El "Programa Rogers" se enfrió para revivir con mayor ímpetu en 1974, a consecuencia de la Guerra de Iom Kipur.

El secretario de Estado de EE.UU., William Rogers con el Jefe del Estado Mayor israelí, Chaim Bar-Lev.

Una vez culminada la Guerra de los Seis Días en 1967, los generales israelíes creían que se trataría de la última guerra total entre israelíes y árabes. Para los oficiales de Tzahal, resultaba "irracional" que los países árabes volviesen a optar por la opción militar ya que la superioridad israelí era terminante. Mientras tanto, la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), fundada en 1964, dejó de ser un títere de la Liga Árabe para ser guiada por el líder del Fatah, Yasser Arafat. La organización se “palestinizó”, extremizando aún más su posición político y militar. Arafat y la OLP comenzaron a realizar actos de guerrilla y terror contra Israel, desde Jordania y desde el Líbano. Sumado a esto, fueron los autores de importantes acciones terroristas en el mundo entero.

Según datos suministrados por el Estado Mayor del Ejército israelí, desde finales de la Guerra de 1967 hasta diciembre de 1969, se registraron 9.381 enfrentamientos militares entre árabes e israelíes. De ellos, 181 en la frontera con el Líbano, 346 en la frontera siria, 3.425 en la frontera jordana (OLP), 996 dentro de los territorios conquistados por Israel, y por último, 4.433 en la frontera con Egipto.

El Plan Alón

El Plan Alón era un plan concreto para alcanzar un acuerdo total con los palestinos y los jordanos. Frente a esta propuesta, Moshé Dayán consideraba que resultaba imposible arribar a un pacto general con los árabes por lo que solamente se podía aspirar a acordar acuerdos intermedios para así, al cabo de un tiempo, arribar a un pacto total "por pasos". Dayán afirmaba que los palestinos debían continuar viviendo normalmente sin provocarles. Moshé Dayán promovió que los palestinos visitasen y comercializasen con Jordania a través de dos puentes ubicados al límite del Jordán.

Alón pensaba que a falta de paz no había lugar para pactos intermedios. Moshé Dayán pensaba que, a falta de una paz real, solamente había lugar para pactos intermedios. De un modo u otro, se trataba simplemente de una discusión académica ya que del lado árabe nadie estaba dispuesto a entablar un diálogo de paz con Israel. En agosto de 1967, los países árabes se reunieron en Jartum (Sudán), para emitir una declaración conocida como los "Tres NO de Jartum": No habrá paz con Israel, no reconoceremos a Israel, no negociaremos con Israel. Ante una situación en la cual el Estado de Israel no tenía un socio para negociar, se decidió simplemente "no decidir".

En el frente interno, la población israelí "se enamoró" de los territorios de Cisjordania (o Judea y
Samaria) y Gaza. Rubros enteros, como la construcción, pasaron a depender de la mano de obra árabe palestina. En Israel comenzó a forjarse cierto consenso sobre la necesidad de mantener control sobre parte o sobre todos los territorios. En el seno de ciertos partidos políticos surgió una generación de líderes que defendían el derecho judío sobre todos estos terrenos ya que estos formaban parte del Mandato Británico o bien, porque estas zonas pertenecían históricamente al pueblo judío.

En el campo internacional, la ONU elaboró un proyecto de paz para el medio oriente que tomó cuerpo en la Declaración del Consejo de Seguridad número 242. La Declaración 242 se basa en las siguientes premisas: 1- Retroceso de las fuerzas israelíes de terrenos conquistados durante la Guerra de los Seis Días, 2- Finalización de las contiendas militares, respetando el derecho de todos los países de la zona a vivir en paz, en su integridad territorial, 3- Solución al problema de los refugiados palestinos en el marco de un acuerdo de paz. La ONU se comprometía a enviar a un mediador para facilitar que los lados lleguen a un acuerdo de paz según las bases de la Declaración 242.

Israel veía negativamente el pedido de retroceder sin un acuerdo de paz y sin respetar las necesidades de la seguridad del estado hebreo. Sin embargo, la declaración (en su versión inglesa) no afirmaba que se trataba de "todos los territorios". A pesar de dichas consideraciones, Israel aceptó la declaración del Consejo en diciembre de 1967. Los países árabes rechazaban cualquier fórmula que los llevase a un acuerdo de paz con Israel aunque, formalmente, tanto Egipto como Jordania la adoptaron. La OLP no la aceptó hasta finales de los 80’ ya que consideraban este texto como un reconocimiento de facto del Estado de Israel. Lo cierto es que la iniciativa no prosperó. Con el correr de los años, los líderes de Medio Oriente repetirían su intención de negociar sobre el espíritu de dicha resolución.

La guerra de los seis días de 1967

El 5 de junio de 1967 a las 7:45 de la mañana comenzó el contraataque del ejército israelí. Tras una serie de provocaciones y acciones bélicas por parte del gobierno egipcio de Gamal Abder Nasser y sus aliados de Siria y Jordania, el gobierno israelí liderado por Levy Eshkol ordenó el despliegue del Tzahal. En tres horas, la aviación israelí destruyó la mayoría de los aviones egipcios y sus pistas de aterrizaje. Disfrutando de un dominio aéreo total, Israel pasó a introducir tanques que concluyeron, en tres días, con la destrucción del ejército egipcio. Destruidas las fuerzas de Nasser, Israel trasladó su potencial militar al frente Sirio y Jordano. El ejército jordano fue derrotado en dos días y el sirio en un día y medio.

En menos de 6 días, el Tzahal venció a tres ejércitos enemigos. Más de 400 aviones árabes fueron destruidos, 60 de ellos en el aire. Unos 500 tanques fueron puestos fuera de combate o pasaron a formar parte del arsenal hebreo. El 70% del poder militar árabe fue destruido. Alrededor de 15.000 egipcios murieron en la guerra de los Seis Días y otros 5.600 fueron tomados prisioneros. El rey de Jordania declaró que 6.000 soldados jordanos habían muerto. Siria sepultó 1.000 soldados. Del lado de Israel, más de 700 soldados murieron, en especial en el frente jordano.

Desde el punto de vista territorial. Israel tomó de Jordania los terrenos de Judea, Samaria y el este de Jerusalén, un total de 5.875 km2. De Egipto, Israel conquistó la Franja de Gaza (363 km2) y la Península del Sinaí (61.000 km2). De Siria, Israel ocupó las estratégicas Alturas del Golán (730 km2). Más de un millón de palestinos, en contra de lo planificado, quedaron bajo el dominio israelí en las zonas de Judea, Samaria y la Franja de Gaza.
 
Tras varias semanas de tensión, la población en Israel explotó de júbilo. La pregunta era: ¿Qué hacer ahora con los territorios conquistados o liberados durante la Guerra de los Seis Días? En reunión secreta, el gobierno de Israel decidió que los terrenos de la Península del Sinaí (pertenecientes a Egipto), y las Alturas del Golán (Siria), serían desalojados a cambio de un acuerdo de paz estable y creíble. El principal problema era qué hacer con los territorios habitados por árabes en Judea, Samaria y la Franja de Gaza.

Entre los ministros del gobierno hebreo se escuchaban dos posturas. Por un lado, se barajaba la propuesta del Ministro de Defensa Moshé Dayán y, por otra, la del vice primer ministro y Ministro de Absorción Igal Alón.
 
La propuesta de Igal Alón se conoce como Plan Alón y se basa en tres principios básicos:
 
1- Israel desea la paz y está dispuesta a devolver territorios.
2- Israel desea seguir siendo un estado democrático y judío y para esto, debe evitar anexar a la población árabe de los territorios.
3- Por una cuestión de seguridad, Israel debe poblar ciertas zonas.

Los territorios que serían poblados incluían las primeras montañas desde el oeste ya que conformaban una zona militar estratégica. En el marco de esta concepción, se repoblarían las antiguas ciudades judías en Gush Etzión y en la ciudad de Hebrón . Sumado a esto, Israel iba a poblar la franja que costeaba el Mar Muerto para así impedir el paso de armas desde Jordania. Todo el resto del terreno; según el plan Alón; sería devuelto a Jordania. Por último, la Cisjordania árabe palestina se uniría con un corredor en Jericó a Jordania y a la Franja de Gaza por una ruta protegida. Igal Alón no detalló un mapa claro sobre su programa rehusándose a aceptar el publicado en 1976 en el diario Foering Affairs.